LOS PUMAS, MAS GRANDES QUE NUNCA

En un gran partido, la Argentina superó a Francia por 34 a 10 y se quedó con el tercer puesto del Mundial. Los Pumas marcaron 5 tries y tuvieron una actuación brillante para subir al podio de la Copa. Felipe Contepomi y Pichot, las figuras.

El ánimo parecía que no iba a ser el mejor. Los Pumas habían perdido con Sudáfrica hace casi seis días atrás y todo indicaba que el partido era casi imposible. Pero con el alma herida y la obligación de despedir al Tano Loffreda con una buena victoria, Argentina salió a la cancha con la cabeza intacta. Increíble. Hace tres días atrás era todo dolor. Pero el duelo por la eliminación quedó en el olvido y Los Pumas le dieron el baile de su vida a los franceses. Si el partido inaugural había sido todo de Argentina, en el de hoy, el equipo argentino se llevó la escritura del Parque de los Príncipes. Agustín Pichot y compañía firmaron donde correspondía y le pusieron al estadio lleno de franceses: Los Pumas.

El trámite del partido fue tranquilo. La cabeza y la serenidad que demostró el equipo argentino fue increíble. Tackleando, recuperando, ruckeando...¡y marcando cinco tries! Los franceses no sabían qué hacer y por eso recurrían a la agresión. Encima cuando daban muestra de recuperación Los Pumas aguantaban y no los dejaban avanzar. Muestra clara de ello es la resistencia que tuvieron a pocos metros del ingoal cuando Les Blues quería entrar como sea. Ya en la segunda mitad un tackle alto sin pelota de Juan Manuel Leguizamón dejó tirado en el piso a Sebastien Chabal, pero el ex SIC se llevó una amarilla.
Todo indicaba que los locales se iban a venir con todo, pero cuando estaban en plena situación de ataque, Argentina recuperó la pelota, Horacio Agulla salió disparado por su sector y dejó solo a Ignacio Corleto para que defina. Francia estaba liquidada y no pudo levantar cabeza nunca más. A partir de ahí los hinchas franceses se dedicaron a abuchear a su equipo mientras que Los Pumas se llevaban los aplausos de los que hacía un mes y 16 días atrás los insultaban. Ya está. Se terminó un ciclo para varios jugadores y de Marcelo Loffreda como entrenador. La forma fue la mejor. Goleada histórica contra Francia y tercer puesto en un mundial por delante de Nueva Zelanda, Australia, Francia, Irlanda, Escocia y Gales. Ahora, falta lo más importante: mantener esto y conseguir un torneo anual para Los Pumas. ¿Les quedará alguna duda a las autoridades del rugby mundial de que la Argentina está dentro de los mejores equipos del Mundo?

Bryan Habana, el hombre que pudo ser velocista pero prefirió el rugby

El wing sudafricano, autor de dos tries ante Los Pumas en la semifinal que se jugó el sábado pasado, parece inclinarse como la figura de este Mundial. Aquí parte de la historia de este gran jugador.

La estrella de los Bulls, quien fue parte del equipo que en mayo último ganó por primera vez un título del Súper 14 al derrotar en la final al Natal Sharks, contó que su amor por el rugby comenzó una tarde de 1995, cuando Sudáfrica organizó la tercera Copa del Mundo. "Fue una experiencia increíble que nunca olvidaré. Fue la primera vez que vi un partido de rugby. Fui al partido apertura contra Australia (en Ciudad del Cabo). Después viajamos a Johannesburgo para mirar los cuartos de final, luego fuimos a Durban para la semifinal contra Francia y retornamos a Johannesburgo para presenciar la final", dijo Habana, cuyo padre Bernie le puso su nombre de pila en honor a Bryan Robson, ex capitán de la selección inglesa de fútbol.

"Ni siquiera sabía las reglas de juego", agregó. "Ir a la final fue una experiencia genial. Recuerdo que estábamos todos orgullosos de ser sudafricanos", manifestó Habana, cuyas raíces tienen lazos con España, desde donde llegó en 1871 un abuelo lejano.Habana, quien tuvo un registro de 11 segundos en los 100 metros llanos cuando era juvenil, es el segundo anotador de tries en la historia de los Springboks, con 30 tries. "Todavía tengo espacio para mejorar", contó Habana, quien al principio de su carrera pretendía jugar de medio scrum. "En el ámbito internacional, nunca se puede decir que eres el mejor, hasta el día de tu retiro. Pero mucho más importante es la contribución que le doy al equipo", añadió."Espero anotar uno o dos tries más el sábado. Al principio del torneo, dejamos en claro que los aspectos individuales no iban a ser más importantes que los Springboks. Los Springboks están delante de todo", expresó.


Su entrenador, Jake White, muchas veces no puede resistirse al talento de Habana y lo elogia antes que a su equipo. "Habana es genial. Aunque también aprecia los balones que el equipo juega para él para generarle oportunidades", agregó.De todos modos, Bryan Habana reconoce el mérito de los veteranos del 15 sudafricano como Os du Randt, único sobreviviente de la consagración de 1995, o el fullback Percy Montgomery, por conducirlo a él y a otros jóvenes del plantel hasta la final. "Cuando se tienes líderes como John Smit o Percy Montgomery, las cosas son más simples", sostuvo Habana.

Según Jake White, Sudáfrica todavía no mostró lo mejor


El entrenador de Sudáfrica, Jake White, cree que Inglaterra tendrá dos grandes ventajas en la final del Mundial, con la experiencia en esa instancia y la presencia del apertura Jonny Wilkinson, aunque sus Springboks pueden soñar, porque " su mejor rugby aún está por venir ".

" Lo que estamos haciendo es enorme, porque no muchos nos daban opciones al salir de Sudáfrica. Hay muchas cosas positivas que sacar del partido contra Argentina: nuestra sólida defensa, la recuperación del balón ", declaró el técnico, destacando las dos claves del partido.

" Y para este grupo de jugadores, que nunca ha disputado una semifinal, y que fue eliminado en cuartos en 2003, lo positivo es haber ganado de forma convincente esta semifinal, sin haber jugado nuestro mejor rugby. Es un 'plus' psicológico enorme de cara a la final ", añadió.

Ahora los sudafricanos les disputarán el título a los ingleses, a los que derrotaron claramente por 36 a 0 hace un mes en la fase de grupos. Pero, para White, aquella no era " la verdadera Inglaterra ", y además, su máximo exponente, Jonny Wilkinson, viene de mostrar su mejor rendimiento en la victoria por 14 - 9 ante Francia en semifinales.

" Se los dije a los jugadores después de la victoria, no era la verdadera Inglaterra. Ahora tienen a Wilkinson bien reinstalado y se nota la diferencia. Han demostrado que son un equipo totalmente distinto con él ", analizó el técnico.

Sin embargo, a pesar de la aplastante victoria en aquel choque, White da como favorito a su rival.

" No intento disfrazarnos de 'outsiders'. Pero mucha gente pensaba que a Inglaterra le costaría llegar a cuartos y está en la final ", comentó.

" Insisto: para mí, si hay un favorito, debe ser Inglaterra, porque ya han pasado por aquí, han hecho el trabajo, han ganado una final del Mundial en el extranjero con este grupo de jugadores. Tienen una decena de hombres que ganaron en 2003, que saben. Es un inmenso bonus ", añadió White.

Algo más en juego que el bronce


Para muchos es el partido más difícil de jugar. El dolor de haber perdido una semifinal, muchas veces es demasiado, pero el rugby entiende que los jugadores deben superar desafíos tanto en las buenas como en las malas. El próximo viernes, Argentina y Francia disputarán el partido por un lugar en el podio de los mejores del mundo, cada uno con distintas visiones pero el mismo objetivo: ganar.

Por el tercer escalón

Nueva Zelanda es el equipo que más veces se consagró con el bronce. Lo hizo dos veces, en 2003 y 1991, mientras que perdió en 1999. Francia, con el partido del viernes ante Argentina, igualará a los All Blacks, con tres presencias, pero los galos solo ganaron en 1995, y perdieron en 2003.
Justamente, en la última edición de la IRB Copa del Mundo, Francia cayó ante los All Blacks por 40-13 por el tercer puesto. Los galos venían de caer en semis ante Inglaterra 24-7 y Nueva Zelanda ante Australia por 22-10. Ese día se midieron en el Telstra Stadium ante más de 62 mil personas, pero Francia hizo 14 cambios con respecto a la semi (solo repitió a Tony Marsh) y no pudo con el poderío oceánico.

De ese equipo que jugó su último partido en 2003, habrá tres jugadores que volverán a jugar como titulares el próximo viernes: Jean-Baptiste Poux, Damien Traille y Clément Poitrenaud; mientras que Sébastien Chabal, ahora será suplente (en 2003 fue titular), y Frédéric Michalak y Raphaël Ibanez, que eran suplentes en 2003 ahora serán titulares. En cambio para Los Pumas esta será su primera experiencia en este tipo de instancias.

Consuelo para quien perdió ante el campeón

En las otras Copas, la historia señala que el ganador del tercer puesto fue aquel que supo manejar la instancia de la mejor manera en lo mental. Pero el dato curioso es que, excepto en 2003, el equipo que perdió en semifinales con quien luego se consagraría campeón, se llevó el tercer puesto.

En el primer Mundial de 1987, Australia cayó 22 a 21 con Gales. Los Wallabies recibieron un duro golpe en semis ante los Francia (24-30) en lo que para muchos fue el mejor partido de ese torneo y los Dragones llegaron más enteros (perdieron en semi ante Nueva Zelanda 49-6, que luego serían campeones).

En 1991, fue victoria de los All Blacks ante Escocia por 13-6. Los de Negro habían perdido en semis ante Australia 16-6 (los aussies serían luego campeones), y los del Cardo ante Inglaterra por un ajustado 9-6.

En 1995, el bronce fue para Francia que venció a Inglaterra 19-9. Los franceses habían caído en semifinal ante Sudáfrica por 19-15 (también sería campeón ese año), y los ingleses ante Nueva Zelanda 29-45.

En 1999, Sudáfrica fue el tercer mejor equipo del planeta al vencer a Nueva Zelanda 22-18. Los Springboks venían de una derrota ante los futuros campeones, Australia, por 27-21; mientras que los All Blacks habían perdido ante Francia por 43-31.

Por último, en 2003 se cortó la racha. En la última Copa del Mundo, Nueva Zelanda fue de bronce al superar a Francia por 40-13, pero ese año el campeón no fue el equipo que venció a los kivis en semis. Los All Blacks habían perdido con Australia 22-10 en la semis, y Francia con Inglaterra (24-7), quien luego fue el campeón.

Para algunos puede resultar premonitorio o no, la pregunta que quedará flotando en el aire durante un día (al menos) será: ¿si Argentina le gana a Francia por el tercer puesto, Sudáfrica será el campeón?, o ¿si Francia le gana a Argentina por el tercer puesto, Inglaterra será el campeón?. Solo el tiempo lo dirá.

Sudáfrica en la final



La segunda semifinal de esta RWC 2007, entre Sudáfrica y Argentina, disputada en el Stade de France de Saint-Denis, se saldó con la victoria de Sudáfrica sobre Argentina por 37-13.

Argentina demostró lo que hizo hasta ahora para llegar a esta tercera fase del torneo; muchos errores individuales y colectivos (sobre todo en el line) dieron ventaja a los Springboks, más centrados en lo que había en juego.

El partido comenzaba con un try del astuto medio scrum Fourie du Preez, que interceptó un pase de Felipe Contepomi en el medio campo. Tras esto el mismo Felipe acortaba distancias con un penal quién repetiría a los 30´.

Hasta el minuto 30 de la primera parte la balanza se equilibró, aunque los sudafricanos dominaban casi todas las fases del juego.

El segundo try llegó después de jugada individual clásica de wing de Habana tras un kick sobre la cabeza de Lucas Borges y abrió una brecha en el marcado. Montgomery se mostró implacable con el pie con un ciento por ciento de aciertos.

En las postrimerías del primer período, el octavo Rossouw anotaba el tercer try para los campeones de 1995.

Última oportunidad

La segunda mitad era la de la esperanza para Argentina; a los cuatro minutos de la reanudación Manuel Contepomi anotaba el try de Los Pumas que acercaba en el marcador y en la ilusión.

Sudáfrica se mantuvo en su lugar y no se dejó perforar la defensa, pese que Argentina no tuvo demasiadas opciones para ello.

Montgomery reafirmó a su equipo con dos penales convertidos, manteniendo la cómoda ventaja en el marcador.

Pero fue Habana, destacado hoy, quien rompió el partido con una nueva intercepción de un pase y apoyó su segundo try a placer, tras correr 90 metros en solitario.

A partir de ahí la segunda semifinal fue un trámite hasta que el neozelandés Steve Walsh pitó el final.

Brian Habana superó el récord de tries del mítico Jonah Lomu en RWC en una gran actuación que lleva a los Springboks a la final de la Copa Mundial 2007 ante Inglaterra, el próximo sábado en este mismo escenario.

Los Pumas despiertan de su sueño mundialista y reeditarán el partido inaugural contra Francia por el tercer puesto el próximo viernes en el Parque de los Príncipes.

Esta tarde, la Argentina disputará ante los Springboks el partido más importante en la historia del rugby argentino. Se disputará en el Stade de France, desde las 16 hrs (hora de la Argentina) y contará con la transmisión en directo de ESPN+.

Si el 7 de septiembre último (día que comenzó el Mundial), alguien hubiese asegurado que por estos días Los Pumas iban a estar frente a la posibilidad de alcanzar la final de la Copa del Mundo, es seguro que ni el más optimista de los hinchas lo hubiese firmado.Hoy, un mes después de aquel día, Los Pumas ya han logrado sorprender al Mundo y lanzaron por la borda cualquier pronóstico previo al inicio de la Copa. La realidad marca que mañana, Los Pumas se medirán con Sudáfrica, por la segunda semifinal del Mundial y en busca de la clasificación a la Gran Final de este Mundial.Para este trascendental choque, Marcelo Loffreda confirmó a los mismos 15 hombres que le ganaron a Escocia el pasado domingo. Y en esta ocasión, la consigna pasará por no dejar jugar al equipo sudafricano, que, se sabe, intentará imponer su poderío físico y utilizar esa característica para someter a la Argentina.Desde el lado sudafricano, se confirmó un cambio: el ingreso de Van der Linde por Jannie du Plessis.


En la previa, los jugadores sudafricanos se encargaron de dejar en claro que llegan como los favoritos. En ese rubro, las declaraciones del técnico de los Springboks, Jake White (el entrenador dijo que le gustaba jugar con la Argentina porque Los Pumas nunca le han ganado a Sudáfrica), fue la que más ruido hizo en el bunker argentino que se mostró cauteloso a la hora de hablar y siempre destacó el poderío físico de los Springboks.Faltan apenas horas para que Los Pumas jueguen el partido más importante en la historia del rugby argentino. A relajarse y esperar por que estos leones vuelvan a dar otro zarpazo y sigan prendidos en este sueño mundialista.

Los Pumas: Ignacio Corleto; Lucas Borges, Manuel Contepomi, Felipe Contepomi, Horacio Agulla; Juan Martín Hernández, Agustín Pichot (capitán); Gonzalo Longo, Juan Martín Fernández Lobbe, Lucas Ostiglia; Patricio Albacete, Ignacio Fernández Lobbe; Martín Scelzo, Mario Ledesma, Rodrigo Roncero.

Suplentes: Alberto Vernet Basualdo, Omar Hasan, Rimas Álvarez Kairelis, Juan Manuel Leguizamón, Nicolás Fernández Miranda, Federico Todeschini, Gonzalo Tiesi.

Entrenador: Marcelo Loffreda.

Sudáfrica: 15 Percy Montgomery, 14 JP Pietersen, 13 Jaque Fourie, 12 François Steyn, 11 Bryan Habana, 10 Butch James, 9 Fourie du Preez, 8 Danie Rossouw, 7 Juan Smith, 6 Schalk Burger, 5 Victor Matfield, 4 Bakkies Botha, 3 CJ van der Linde, 2 John Smit (capitán), 1 Os du Randt.

Suplentes: 16 Gary Botha, 17 Gürthro Steenkamp, 18 Jannie du Plessis, 19 Johann Muller, 20 Wikus van Heerden, 21 Ruan Pienaar, 22 Wynand Olivier/André Pretorius.

Entrenador: Jake White.

El gran pecado francés.


Francia se quedó out de su Mundial frente a Inglaterra y, ahora, todo el país galo busca el por qué de semejante fracaso. ¿Existió falta de humildad dentro del plantel? Aquí la respuesta.

Días antes del comienzo de la Copa del Mundo en Francia no se hablaba más que del Mundial de Rugby. París se vestía para la ocasión al tiempo que los franceses veían que el sueño de alcanzar finalmente una Copa del Mundo era posible. Más aún cuando el equipo local se había alzado con el Seis Naciones y había ganado una serie de partidos preparatorios contra Inglaterra -el campeón del mundo- en encuentros disputados en Londres y Marsella.

El equipo Tricolor llegaba al debut mundialista más seguro que nunca de su victoria ante los Pumas. El 7 de septiembre quedara en la historia como la noche en la cual el seleccionado argentino dejó al local en “terapia intensiva”. En el hexágono se pasó entonces de la euforia a la tristeza absoluta. A sólo ochenta minutos de iniciada la Copa del Mundo, el Mundial ya no era el mismo. Francia sabía que con ese resultado se había puesto en “una gravísima situación”, dado que ya no dependía de ella misma para quedarse con su Grupo y de esa forma tener que evitar a los poderosos All Blacks en Cardiff.

La fase grupal del Mundial siguió su curso. Los Pumas continuaron ganando con autoridad en cada presentación quedándose, luego del gran triunfo contra Irlanda, con el denominado “Grupo de la muerte”. En ese momento, el hincha francés no lograba entender cómo era posible que el país organizador tenga que ir a jugar a Gales y más aún contra el considerado mejor equipo del planeta.

Para este tiempo, París no era la misma que antes del 7 de septiembre. La sensación era una sola: Francia será eliminada por los Blacks y, por primera vez en la historia, el equipo anfitrión quedará afuera de una Copa del Mundo jugando de visitante. Una dosis de soberbia al pensar que serían primeros del Grupo, un poco de falta de humildad y alguna devolución de favores hacia los galeses -quienes querían tener a los All Blacks en cuartos en Cardiff- fueron los elementos necesarios para poner a este Mundial al borde del fracaso absoluto, o al menos para el fanático francés.

El 6 de octubre -justo a treinta días del debut contra los Pumas- Francia da el batacazo en Cardiff dejando afuera de la Copa del Mundo a los grandes favoritos a llevarse el título. El equipo francés sale -en sólo ochenta minutos- de la terapia intensiva. El Mundial aflora nuevamente, todo vuelve a ser como antes del debut, Francia está más viva que nunca y totalmente fortalecida. En cuestión de horas se habla de “héroes nacionales” se pasa entonces de la pena a la euforia. En París, las pelotas de rugby se ven como nunca en las plazas, las camisetas tricolores se agotan en horas y los periodistas que antes no emitían comentarios ahora envían mensajes triunfalistas.

En la previa contra los ingleses los ánimos franceses estaban tal como contra los Pumas. Antes del debut, se pensaba que iban a “salir primeros en el Grupo”, ahora se pensaba que serían nada menos que “campeones del mundo”. Misma sensación a cosa vivida, se volvía a cometer el mismo error que contra los Pumas, se subestimaba al adversario perdiéndose con ello toda cuota razonable de humildad.

En el Stade de France Wilko vuelve a hacer de las suyas. El partido en sí, lo pierde Francia y no lo gana Inglaterra. El equipo galo paga carísimo sus errores y su falta de contundencia en la segunda mitad. Los Bleus hacen demasiados regalos que los ingleses aceptan gustosos. No hay más consuelo; Francia queda eliminada de su Copa del Mundo por sus propios errores, y por quizás su nueva falta de humildad. La cara de los jugadores y colegas franceses evidencian el paso de la euforia a la tristeza aunque esta vez la desolación sea, por desgracia para ellos, definitiva.